Abd al Rahman III (por Karima)

Abd’-al-Rahman III
• Antes la llegada al poder de Abd’-al-Rahman
• La llegada al poder de Al-Rahman
• Conclusión

[ver también el diaporama] : Al-Rahman III


Antes la llegada al poder de Abd’-al-Rahman
A partir de los anos 870, el Estado emirato omeyyade, dirigido por AbdAllah, entra en un gran periodo de crisis y de descomposición llamada « fitna » por las fuentes árabe-musulmanes. Esta fitna muestra las divisiones religiosas y étnicas de la sociedad omeya en Al-Ándalus, formada por los Árabes y los barbares musulmanes, entonces los muwalladûn (los conversos musulmanes) y los cristianos. Los grandes aristócratas árabes intentan recuperar su independencia con Córdoba por talla vastos territorios donde la autoridad del emirato no fue reconocida.
En este contexto de rebelión, Al Rahman III sucede a su abuelo Abdallah, en 912.
La llegada al poder de Al Rahman III
Al Rahman III nació en 891 y murió en 961.
Durante su reinado, recupera progresivamente el control de los diferentes territorios de al-Andalus. Efectivamente, empieza con el cuenca de Guadalquivir y progresando hacia las periferias del este y del norte. A medida que la reconquista progresa, las provincias recibían un gobernador fiel y nacido de una gran familia árabe tradicionalmente fiel al poder omeya.
Las ciudades andaluzas caen entre 913 y 916, al-Jilliqui, que tenía todo el oeste da la península desde 884, deja las armas en 929 y Toledo esta recuperada en 932.
El fin de la fitna fue marcado por la recuperación del bastión de Bobastro en 928, que era con los descendentes del rebelde Ibn-Hafsun.
Después de la unificación de los territorios de al-Andalus, Al-Rahman III retoma las expediciones de jihad contra los reinados cristianos del norte, que fue interrumpido desde 884.
Al Rahman III toma la ciudades de Melilla en 927 y Ceuta en 931 con la ayudad de los tribus zenetes.
En 929, Abd’ al-Rahman III proclama el Califato omeya de Córdoba, como lo hizo ‘Ubayd Allah veinte años antes con el califato Fatimi en El Cairo. Abd’al-Rahman rechaza francamente la autoridad del califato de Bagdad, y se afirma como el igual del califato abasí. Efectivamente, toma el titulo de « Comendador de los creyentes » (amir al-lu’minin) y de al-Nasir li-Dini-llah (« El que hace triunfar la religión de Dios »). Se exhibe como el defensor victorioso del islam. Abd al Rahman III empieza en 936 la fundación de la ciudad de Madînat al-Zahrâ’ (la ciudad brillante) para glorificar su califato pero también para igualar el califato Fatimi. Efectivamente, al-Mahdi inauguraba la ciudad de Mahdiyya en 921.
Al- Rahman restaura también la gran mezquita de Cordoba construida entre 786 y 787.
El califato conoce una edad de oro, hacia 939 durante el desastre de Simancas. Después de esta derrota, al-Rahman deja las expediciones anuales de jihad.
Hacia la muerte de Al-Rahman en 961, el califato prospera y los propagandista de Córdoba magnifican la potencia de la dinastía omeya diciendo que únicamente los omeya de Córdoba pueden llevar el titulo de califato y pretender dirigir toda la comunidad de los creyentes.
Conclusion
Entonces, Abd-al-Rahman III, hizo de un emirato en crisis, un califato extremadamente prospero y que puede rivalizar con dos otros imperios del sigo X: los califatos abasí y Fatimide.
La edad de oro continuara con al-Hakam II, el primer hijo de Abd’Rahman.